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Una prueba de sangre podría revelar el sexo de un niño poco después de la concepción

Se necesita más trabajo, pero la muestra de sangre podría reducir los procedimientos invasivos, afirman investigadores

Una investigación reciente sugiere que una prueba de sangre podría algún día decir a las madres embarazadas cuál es el sexo de su bebé incluso en el primer trimestre.

Esta prueba sería la primera de su tipo, según los investigadores sudcoreanos.

Recolectaron muestras de sangre de más de 200 mujeres en el primer trimestre del embarazo, y concluyeron que varias proporciones de dos enzimas llamadas DYS14 y GAPDH en la sangre de una mujer embarazada indican si el bebé será niño o niña.

El estudio aparece en la edición de enero de la revista FASEB Journal, publicada por la Federación de Sociedades Americanas de Biología Experimental (Federation of American Societies for Experimental Biology).

“En general, la determinación temprana del sexo fetal se ha llevado a cabo mediante procedimientos invasivos como el muestreo del villus coriónico o la amniocentesis”, señaló el Dr. Hyun Mee Ryu, del departamento de obstetricia y ginecología del Hospital General de Cheil y del Centro de Atención de Salud de las Mujeres de la Facultad de Medicina de la Universidad de KwanDong, en Seúl. “Sin embargo, estos procedimientos invasivos siguen conllevando un riesgo de aborto espontáneo de uno a dos por ciento, y no se pueden realizar hasta la semana 11 del embarazo. Además, la determinación confiable del sexo fetal mediante ultrasonografía no puede llevarse a cabo en el primer trimestre, debido a que el desarrollo de los genitales externos no está completo”, añadió el investigador en un comunicado de prensa de la revista.

“Por tanto, esto puede reducir la necesidad de procedimientos invasivos en las mujeres embarazadas que portan una anomalía cromosómica relacionada con el cromosoma X, y clarificar las lecturas no concluyentes de un ultrasonido”, explicó el investigador.

Se necesita más investigación antes de que estas pruebas estén disponibles en general, apuntaron los investigadores. Pero “este trabajo muestra que es posible predecir el sexo de un bebé incluso en las primera semanas tras la concepción”, apuntó el Dr. Gerald Weissmann, editor jefe de la The FASEB Journal, en el comunicado de prensa.

“Ahora, los padres a veces reciben la información errónea sobre el sexo de su hijo no nacido. Esta prueba seguro resultará útil para resolver cualquier incertidumbre de las observaciones actuales con ultrasonido”, añadió.

healthfinder.gov

Medicina Natural

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Relacionan el estrés a inicios del embarazo con menos bebés de sexo masculino

Las mujeres que estaban en el primer trimestre durante un fuerte terremoto dieron a luz antes y tuvieron más niñas, halla un estudio

Un inicio de embarazo estresante podría reducir las probabilidades de una mujer de dar a luz a un chico, y aumentar su riesgo de parto prematuro, sugiere un estudio reciente.

Los hallazgos que provienen de una investigación sobre cómo el estrés de un terremoto mayor en 2005 afectó a las mujeres embarazadas en Chile sugieren que el embarazo puede ser afectado por la exposición al estrés mismo en lugar de los factores que con frecuencia acompañan o provocan estrés, como la pobreza, apuntaron los investigadores.

Los investigadores analizaron las actas de nacimiento de todos los bebés nacidos en Chile entre 2004 y 2006, más de 200,000 al año. Las actas de nacimiento proveyeron información sobre los bebés y sus madres, que incluía qué tan cerca vivían las madres del epicentro del terremoto, que tuvo una magnitud de 7.9.

En un informe que aparece en la edición del 8 de diciembre de la revista Human Reproduction, los autores del estudio hallaron que la exposición al terremoto durante el tercer mes de embarazo redujo la proporción entre los nacimientos de chicos y chicas.

“Generalmente, hay más nacimientos vivos de niños que de niñas. La proporción entre los nacimientos de niños y niñas es de aproximadamente 51:49. En otras palabras, de cada cien nacimientos, 51 serán chicos. Nuestros hallazgos indican un declive de 5.8 por ciento en esa proporción, lo que se traduciría a una proporción de 45 nacimientos de chicos por cada cien nacimientos, de forma que ahora hay más nacimientos de niños que de niñas. Se trata de un cambio significativo para este tipo de medida”, aseguró en un comunicado de prensa de la revista la Dra. Karine Kleinhaus, profesora asistente de psiquiatría, obstetricia y ginecología, y medicina ambiental en la Universidad de Nueva York.

Este hallazgo podría relacionarse con investigaciones anteriores, que han hallado que los fetos masculinos tienden a crecer más que los femeninos y necesitan más recursos de la madre, y por tanto es más probable que sufran de un aborto espontáneo en momentos de estrés. Además, los fetos masculinos podrían ser menos robustos que los femeninos, y quizás menos capaces de adaptar su desarrollo a un ambiente estresante en el útero.

El estudio también reveló que las mujeres que experimentaron el terremoto en su segundo y tercer mes de embarazo tuvieron embarazos más cortos y eran más propensas a tener bebés prematuros.

En comparación con mujeres en partes de Chile que no fueron afectadas por el terremoto, los embarazos de las mujeres expuestas al temblor de tierra en el segundo mes del embarazo fueron en promedio 1.3 días más cortos, y los embarazos de las mujeres expuestas al terremoto en el tercer mes del embarazo fueron en promedio unos 2 días más cortos, mostraron los hallazgos.

Más de nueve de cada cien mujeres expuestas al terremoto en el tercer mes del embarazo tuvieron un bebé prematuro, un aumento de 3.4 por ciento respecto a la tasa normal de alrededor de seis de cada cien. El efecto fue más notable entre las bebés de sexo femenino, con un aumento cercano al 4 por ciento en los nacimientos prematuros si la madre fue expuesta al terremoto en el segundo mes del embarazo, y un aumento de 3.8 por ciento si ocurrió en el tercer mes.

La exposición al terremoto no tuvo un efecto estadísticamente significativo sobre el riesgo de tener un bebé de sexo masculino prematuro, anotaron los investigadores.

healthfinder.gov

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Tratamientos para hipertensión pueden causar defectos de nacimiento

Un estudio publicado en EE.UU confirma que tratamientos para la hipertensión son causa de defectos de nacimiento cuando se usan durante el segundo y tercer trimestre del embarazo.

Este mes fue publicado, un nuevo estudio realizado por la Agencia para la Investigación y la Calidad del Cuidado de la Salud, en Estados Unidos, que afirma que las mujeres que toman inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (ECA) para tratar la hipertensión arterial durante su primer trimestre de embarazo corren el mismo riesgo de tener un bebé con defectos de nacimiento, que las mujeres que toman otro tipo de medicación contra la hipertensión o incluso que no toman medicamentos para la presión arterial.

El estudio sugiere que la hipertensión subyacente puede aumentar el riesgo de defectos de nacimiento, en lugar de los medicamentos para la presión arterial tomados durante el primer trimestre de embarazo.

Los inhibidores de la ECA son fármacos ampliamente prescriptos para tratar la hipertensión, la insuficiencia cardíaca y para proteger de las complicaciones causadas por la diabetes. Y se sabe que estos inhibidores aumentan la tasa de defectos de nacimiento en el segundo y tercer trimestres de embarazo.

Este nuevo informe, que examinó más de 465,000 bebés nacidos durante 13 años en la región de Carolina del Norte, desmintió la afirmación de estudios anteriores porque no encontró vínculo entre el uso de inhibidores de la ECA durante el primer trimestre y los defectos de nacimiento. Y afima que los defectos de nacimiento ocurrían en la misma proporción entre todas las mujeres con hipertensión, sin importar los medicamentos usados.

“Aproximadamente la mitad de mujeres en edad de tener hijos y con hipertensión, quedarán embarazadas mientras toman uno o más medicamentos para tratarla. Este informe debería llevar a debates más informados por parte de las mujeres, con asesoramiento de sus médicos, sobre la mejor forma de tratar su hipertensión, especialmente si quedan embarazadas”, dijo la Directora del estudio Carolyn M. Clancy, M.D.

Si bien el estudio no concluyó que la hipertensión sea explícitamente responsable de una mayor cantidad de defectos de nacimiento, los investigadores dijeron que los hallazgos sugieren que la alta presión sea causa de un número más elevado de defectos de nacimiento.

Por lo tanto, tomar medidas para reducir la presión arterial antes del embarazo es lo recomendado, por tanto se sugiere: reducir la ingesta de sodio, dormir lo suficiente, controlar el estrés, limitar el consumo de bebidas alcohólicas y bajar de peso, entre otras.

Reuters Limited

pe.terra.com

Imágenes de Elefantes

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Embarazo sin riesgos

Written by embarazo on September 21st, 2011 in Embarazo.

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Embarazo sin riesgos

Supervisa los 9 meses con ayuda de los especialistas adecuados.

Hay palabras que tan sólo escucharlas provocan en los padres que esperan un bebé una reacción de temor y deseos de no saber nada sobre los riesgos que existen en ese momento.

Sin embargo, nada mejor que canalizar el amor hacia el pequeño que viene en camino, de forma que el esfuerzo que hacen tanto los papás como el ginecólogo sea efectivo y de este modo, sin importar las condiciones del proceso de gestación que viva la madre, a todos les dará tranquilidad saber que el embarazo está vigilado.

Hay varias situaciones que deben ser comunicados al médico que lleva el control de la gestación, con el fin de evitar alguna discapacidad o padecimientos que comprometan la salud del bebé. María Victoria Cervera, médica genetista del Centro de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT), Estado de México, asegura que hay condiciones de salud en la madre que deben ser notificados a su doctor cómo:

  • Si se padece algún tipo de diabetes, en especial Tipo 1.
  • Elevada Fenilalanina.
  • Hipotiroidismo.
  • Infecciones, en especial en el aparato reproductor.
  • Problemas con la presión arterial.

Esto con el fin que no ningún factor de riesgo se ignorado en lo que al control del embarazo se refiere, por lo que cualquier enfermedad familiar  tanto de la madre como del padre, debe ser comunicada para que el ginecólogo determine si es algo que deba ser considerado o no para incluirlo tanto el expediente, como en un criterio para monitorear.

¿Y el papá?
La especialista enfatiza que es importante que se haga saber la edad del padre, ya que al momento de la concepción son ambos los que participan de esto: “Los varones que rebasan los 50 años, entran a un grupo en el cual es susceptible que tengan hijos con alguna discapacidad, por esto es significativo que el médico esté al tanto,  así como si hay enfermedades hereditarias en su árbol genealógico o ciertas enfermedades como hemofilias, distrofias musculares o algún tipo de retraso mental”.

El papá juega un papel substancial, lo ideal es que acompañe a su pareja a las citas médicas, además de estar involucrado en los cuidados que se necesitan tener para que el momento tan esperado, que es el nacimiento del crío, sea un evento inolvidable y feliz para todos.

Ya quedaron atrás esas ideas equivocadas acerca que sólo la mujer es quien vive el embarazo como experiencia individual y es la única responsable de mantenerlo con salud, es inestimable tanto para el nuevo integrante de la familia como para su mamá, saber que el padre está comprometido en mantener el bienestar familiar.

El temor a recibir una mala noticia es un pésimo consejero, por lo que en la medida que el ginecólogo tenga mayor información sobre las condiciones en las que el embarazo se desarrolla, la pareja podrá tomar las medidas adecuadas que los alejarán de vivir este proceso tan especial con cierto miedo.

María Victoria Cervera enfatiza que acudir al médico desde antes de la búsqueda del embarazo es el primer paso para el camino de la prevención: “El consumo del ácido fólico es un gran aliado en evitar defectos del cierre del tubo neural, es necesario que sea desde 6 meses antes de la concepción, así como en los meses de gestación, para asegurar que el bebé se desarrolle en un ambiente materno adecuado”.

La mejor bienvenida que se le puede dar al  crío, va más allá de las celebraciones que se organicen por su llegada o el arreglo de las cosas que usará, es sin duda, el cuidado que se tenga durante el control del embarazo que por un lado, será hecho por los especialistas y por otro, el de su familia.

impre.com

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La obesidad antes del embarazo podría aumentar el riesgo de asma del niño
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Un estudio halló que los adolescentes tenían treinta por ciento más probabilidades de sufrir de sibilancia si sus madres eran obesas

Los hijos adolescentes de madres que tenían sobrepeso o eran obesas cuando quedaron embarazadas están en mayor riesgo de síntomas de asma, según un estudio reciente.

Incluyó a casi 7,000 adolescentes de 15 y 16 años de edad que nacieron en el norte de Finlandia entre julio de 1985 y junio de 1986. Los investigadores también observaron la información de salud recolectada de las madres de los adolescentes, que incluía la estatura y el peso antes del embarazo.

Alrededor del diez por ciento de los adolescentes tenían sibilancia, veinte por ciento habían tenido sibilancia en algún momento, seis por ciento tenían asma y diez por ciento habían tenido asma en algún momento. Tras tomar en cuenta varios factores más, los investigadores hallaron que el peso de la madre antes de quedar embarazada tenía un potente efecto sobre el riesgo de sibilancia y asma de un adolescente.

Los adolescentes eran entre veinte y treinta por ciento más propensos a tener sibilancia o antecedentes de sibilancia, o a tener asma o antecedentes de asma, si sus madres tenían un sobrepeso considerable o eran obesas antes del embarazo.

Cada kilo de más (un kilo equivale a 2.2 libras) de peso de la madre en el embarazo se relacionó con un aumento de 2.7 a 3.5 por ciento en el riesgo de sibilancia y asma en los adolescentes, calcularon los investigadores del Colegio Imperial de Londres.

Y tras tomar en cuenta otros factores, los adolescentes con las madres más gordas tenían 47 por ciento más riesgo de sibilancia grave.

El estudio aparece en la edición en línea de la revista Journal of Epidemiology and Community Health.

Los efectos hormonales y metabólicos de tener sobrepeso en el embarazo podrían afectar el desarrollo fetal normal, incluso de los pulmones, sugirieron los investigadores.

healthfinder.gov

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La grasa materna perjudica el desarrollo del embrión

Written by embarazo on August 24th, 2011 in Embarazo, Obesidad.

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La grasa materna perjudica el desarrollo del embrión

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La exposición de los óvulos a altos niveles de ácidos grasos saturados -comúnmente presentes en los ovarios de las mujeres obesas y las personas con diabetes de tipo II- pone en peligro el desarrollo del embrión, según un nuevo estudio publicado en ‘PLoS ONE’.

La investigación -realizada por investigadores de Amberes, Hull, y Madrid- demostró que los embriones resultantes de los óvulos expuestos a altos niveles de ácidos grasos tenían menos células, alteraciones en la expresión génica y una actividad metabólica alterada: todos indicadores de la reducción de la viabilidad.

Aunque el trabajo se llevó a cabo con óvulos de vacas, los hallazgos podrían ayudar a explicar por qué las mujeres que sufren trastornos metabólicos como la obesidad y la diabetes tienen dificultades para concebir. Estas mujeres tienden a metabolizar mucha grasa almacenada, lo que resulta en altos niveles de ácidos grasos presentes en el ovario, lo que, según investigación, ha demostrado ser tóxico para los óvulo en crecimiento antes de la ovulación.

El investigador principal, el profesor Jo Leroy, de la Universidad de Amberes, afirma que, “es posible inducir en las vacas alteraciones metabólicas muy similares que conduzcan a la reducción de la fertilidad y comprometan la calidad del óvulo; esta es una de las razones por las que los óvulos de la especie bovina son un modelo interesante para la investigación sobre reproducción humana”.

El doctor Roger Sturmey, de la Universidad de Hull y coautor de la investigación, comenta que “estos resultados añaden más peso a las recomendaciones sobre salud pública que hacen hincapié en la importancia de que las mujeres mantengan un peso saludable antes de iniciar un embarazo.” El profesor Leroy añade que “ya se sabía que los altos niveles de ácidos grasos pueden afectar al desarrollo de los óvulos en el ovario, pero esta es la primera vez que hemos podido realizar un seguimiento para mostrar el impacto negativo en la supervivencia del embrión”.

Veerle Van Hort, estudiante de doctorado en la Universidad de Amberes, realizó pruebas a los embriones ocho días después de la fecundación, cuando se habían convertido en lo que se conoce como blastocistos. Uno de los indicadores clave de la viabilidad de los embriones es la actividad metabólica, calculada a través del análisis de lo que consume el embrión de su
entorno y lo que libera de vuelta.

“La mayoría de los embriones viables, los que tienen más probabilidades de resultar en un embarazo exitoso, poseen un metabolismo menos activo, especialmente en relación a los aminoácidos”, explica el doctor Sturmey, y añade que “cuando los óvulos son expuestos a altos niveles de ácidos grasos, los embriones resultantes muestran una aceleración en el metabolismo de aminoácidos y un consumo alterado de oxígeno, glucosa y lactato — todo lo cual indica una deficiente regulación del metabolismo y reducción de la viabilidad”.

“Estos embriones también muestran una mayor expresión de genes específicos relacionados con el estrés celular”, concluye el profesor Leroy, “y a pesar de que los niveles altos de ácidos grasos no impidieron que los óvulos se desarrollaran hasta llegar a la etapa de las dos células, se observó una reducción notable a la hora de convertirse en blastocistos”.

Los investigadores solicitarán más fondos para probar sus resultados en un entorno clínico y para investigar si la exposición de los óvulos a altos niveles de ácidos grasos también puede afectar de manera postnatal.

larazon.es

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Tratamiento de fertilidad no es tan efectivo en mujeres obesas

Por Amy Norton

Las mujeres obesas bajo tratamiento de fertilización in vitro (FIV) serían un 50 por ciento menos propensas que las de peso normal a tener un bebé, sugiere un estudio realizado en Estados Unidos.

Expertos del Brigham and Women’s Hospital evaluaron a 1.700 mujeres.

Las obesas tendían a tener niveles de estrógeno más bajos y a producir menos óvulos para fertilizar normalmente, dos motivos por los que serían menos propensas a tener un bebé por FIV.

Se sabe que la obesidad altera la capacidad de concebir naturalmente. Aun así, “existe gran incertidumbre y debate sobre cómo afecta los resultados de la FIV”, dijo la doctora Divya K. Shah, autora principal del estudio.

Los nuevos hallazgos, agregó la experta, sugieren que “los óvulos de las mujeres obesas no se podrían fertilizar tan bien como los de las mujeres con peso normal”. Cualquiera sea el motivo, “el mensaje” es que las mujeres traten de lograr un peso saludable antes de iniciar la FIV.

Para el estudio, publicado en la revista Obstetrics & Gynecology, el equipo de Shah revisó los registros de 1.721 mujeres tratadas con una ronda de FIV en su centro de atención entre el 2007 y el 2010. Todas utilizaron sus propios óvulos.

El equipo halló que las mujeres obesas eran entre un tercio y un 50 por ciento menos propensas que las mujeres con peso normal a quedar embarazadas, aun tras considerar factores como la edad y la causa de la infertilidad (si era conocida).

De las 1.023 mujeres con peso normal y de unos 36 años de edad, 440 quedaron embarazadas con un solo intento de FIV y 348 (el 34 por ciento) tuvieron un bebé.

La posibilidad de quedar embarazadas y de tener un bebé fue un 50 por ciento más baja en el grupo con obesidad extrema (índice de masa corporal o IMC de 40 o superior).

Las mujeres con obesidad moderada tenían menos posibilidad de tener un bebé que aquellas con peso normal, aunque con una diferencia que no fue estadísticamente significativa.

El estudio, opinó Shah, no demuestra si adelgazar aumentaría la posibilidad de que una mujer obesa quede embarazada y tenga un bebé por FIV.

“Existen pruebas de estudios previos de que adelgazar eleva esa posibilidad sin tratamiento y reduce el riesgo de tener un aborto u otras complicaciones del embarazo”, expresó.

Lograr un peso saludable sería un buen consejo tanto para las mujeres obesas como con bajo peso.

El equipo observó que las participantes con bajo IMC son menos propensas a quedar embarazadas o a tener un bebé que las mujeres con peso normal, aunque, de nuevo, la diferencia no fue estadísticamente significativa.

FUENTE: Obstetrics & Gynecology, julio del 2011

publico.es

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